jueves, 13 de junio de 2013

MÚSICA XINKA


Las trompas o trompetas 

Para dar mayor volumen al sonido del caracol, se prolongó su canal interior, y el extremo opuesto a la embocadura, se expandió en forma de campana. Entre los pueblos Xinkas, las trompetas alcanzaron longitudes inusitadas de hasta cinco o seis pies de largo. Esa clase de trompetas produce una escala de valores armónicos bastante semejantes al cuerno. Eran fabricadas con madera o con cañas revestidas de estuco, barro y hojas de cierta clase de palma, se decoraban con cintas.

La flauta:


Es uno de los instrumentos de viento más antiguos que se conocen. Las flautas Xinkas, se caracterizaron por la poca común longitud de sus embocaduras y por la buena calidad de su sonido. Generalmente eran de forma tubular, también había globulares. Las construían con carrizos, barros, nefrita y huesos, siendo frecuente el uso de huesos animales se le daba la terminación de la boquilla con ocote y cera de abeja. Era corriente el uso de flautas múltiple  con ellas podían emitir a un mismo tiempo varios sonidos, de acuerdo con el empleo que ellos hicieran de sus dedos para obstruir o dejar libre el paso del viento por los agujeros.

Sonajas y sonajeros:

Las emplearon mucho, dándoles un carácter mágico que los vinculaba con lo sagrado y lo sobrenatural, por ello, por eso antiguos abuelos los representaron como atributos de ciertas energías ancestrales, al lado de bolsas para el incienso de pino, copal y los objetos destinados para las ofrendas. Para fabricarlas se empleaba el barro, madera, cobre,   los más corrientes eran construidos con calabazas y con frutos del árbol de morro pintados de rojo oscuro y atravesados en su medio por una varita de madera que sirve para sostenerlos y agitar las semillas o piedrecillas que producen el sonido.

Pitos:

Hay una gran variedad de pitos y silbatos hallados. No fueron usados solamente como instrumentos de música, sino también en la cacería de aves y pequeños mamíferos. Sus formas y sonidos son muy variados. Los hay que revisten formas humanos y los hay con figuras zoomórficas; los hay simples, dobles y triples. Las flautas globulares, así como las tubulares, son menos comunes.
Los raspadores: son cierta clase de instrumentos musicales dentados, son de origen muy antiguo. Están fabricados con huesos humanos, a menudo en forma de falo, se usaban en rituales de carácter erótico o bien para rendir homenaje a los cuerpos difuntos. Su sonido dependía de los materiales con que estaban hechos y de las ranuras que se les habían labrado así también estaban fabricados los más comunes con morro doble o chunete.

Esta música pone énfasis en la ornitofonía, pues fueron los pájaros los maestros del indígena, quien inspira los cantos o directamente los copia o imita.
La música xinka se aprende y ejecuta tradicionalmente, pasa del maestro al aprendiz, aunque el desarrollo de la melodía parece simple no se ajusta a ella el ritmo y es difícil registrar la cadencia.

El silbato de los espíritus oscuros: 

Caña de azúcar, piel de rana y plumas son algunas de los materiales naturales que utilizaban para crear "el silbido de la energía oscura", el instrumento musical siempre son descubiertos junto a las urnas funerarias de los hombres xinkas.

EL TAMBOR:

Los tambores son los instrumentos más antiguos sobre la tierra, y según nuestro pueblo, la vibración del tambor ayuda a conectarse naturalmente con los cuatro elementos primigenios: agua, tierra, aire, fuego.

Nuestro pueblo ha confeccionado tambores desde tiempos inmemoriales combinando la vida animal y la vegetal para así crear un instrumento que suene y retumbe no solamente a través el aire sino que a través del tiempo. Todos los elementos de la naturaleza son usados para la creación-construcción del tambor, que representa el círculo de la vida de todos sus aspectos. La confección de un tambor es labor de un conocedor abuelo guía de nuestra tribu. Primero debe buscar un tablón de madera lo suficientemente largo como delgado para que una vez tratado con el vapor de agua hirviendo pueda doblarse formando un círculo y conformar los bordes del tambor.

El proceso para remover la piel del animal (venado, cirvo o conejo) es una operación larga y delicada puesto que debe “remojarse” sin sobre exponer la piel. Una vez retirada la piel y limpia, ésta se estira por encima del madero-tambor y se deja secar. Al secarse la piel se va engrosando y tensando. Para “afinar” su sonido, se lija la piel cuidadosamente. La ejecución de una danza o baile para nuestro pueblo tiene vital importancia en la expresión de su cultura ancestral; puesto que los que danzan lo hacen sintiendo y siguiendo los latidos de su propio corazón y el ritmo fundamental de la vida misma. Al mismo tiempo, los golpes del tambor van acompañados de canto. Esta es una expresión intracultural que varía e identifica la herencia ancestral de nuestro pueblo, aunque muchas danzas y canciones son multisonoricas y forman parte de sus repertorios en el pasado y en el presente.








Recopilación por Rubén Carias.
Fuentes consultadas: yosoyxinka.blogspot.com